Conferencista Internacional

Me he preparado durante muchos años para poder pararme frente a las demás personas para compartirles lo que he vivido y todo lo que he aprendido durante mi largo andar en este plano terrenal con el único propósito de ser un motivador, inspirador y la persona que siembre la semilla del cambio personal y colectivo en los demás.

Internacional porque ya no creo en banderas, fronteras ni mucho menos en las nacionalidades; Solo creo en el Dios del amor y solo creo una sola raza que es la raza humana y por eso comparto mis conocimientos y sabiduría con todos aquellos que quieran despertar, crecer y evolucionar.

No pretendo llenar arenas, estadios o coliseos solo pretendo llegar con mi mensaje, con mis vivencias y aportar mi grano de arena en dos o tres corazones que estén ávidos de verdad, de luz y de esperanza.

No tengo problema de desplazamiento porque el amor por los demás me hace llegar tan lejos como pueda así tenga que pasar ríos, montanas, cascadas, paramos, cordilleras con tal de llevar un mensaje a quien lo pueda necesitar.

Internacional porque no creo en las divisiones, en la superioridad ni los estatus sociales. Solo sé que estamos aquí de pasada, que la vida se nos va muy rápidamente y que es nuestra obligación y salvación avanzar, crecer e ir al ritmo de la vida. Me dirijo a los hispanos, pero también le someto al ingles y cuando ha sido necesario e usados los servicios de traductores en diferentes lenguas. 

Mis charlas, conferencias o exposiciones se hacen alegres, divertidas dinámicas y muy entretenidas porque soy suelto, fresco, relajado y como no creo en las apariencias ni el que dirán voy hablando de lo que se me va viniendo a la cabeza siempre y cuando aporte al tema y sea útil para las personas presentes. No me caso con nadie ni con ninguna filosofía de vida para justa y precisamente ser original, autóctono y natural al cien por ciento.

Hablo de temas de interés común y de temas personales como el amor, la evolución, la espiritualidad y por supuesto de temas cotidianos como el dinero, la profesión, las relaciones a todo nivel y en todo sentido. Dos o tres horas de charlas las hago sentir como unos cuantos minutos y me complace escuchar o ver a las personas esperando un poquito más. Logro sacarlos de su realidad por un rato y les recargo las baterías para que sigan andando con fe, optimismo y positivismo por los senderos de sus vidas. 

Espero verte en mi próxima charla para que riamos, gocemos y avancemos juntos. CJ III